El asesino del caldito

A finales de los noventas, una de las compañias de alimentos envasados mas grandes del mundo recibió una llamada telefonica en su call center. Del otro lado del headset, una voz masculina exigia el pago de medio millón de dólares a cambio de no inyectar cianuro en los caldos deshidratados que vendia la empresa. Les daba 24 horas para tomar una decisión.
Al día siguiente, a la misma hora, volvió a llamar. La persona que tomó la llamada le explicó al hombre que necesitaban mas tiempo, y recibió como respuesta un corto y seco “empiecen a retirar los caldos de las gondolas.”
La operación de recall de productos fue masiva, y costo mucho mas de medio millón de dólares. Una semana después, atraparon al asesino del caldito, que nunca llegó a matar a nadie. Pero podría haber sido cualquiera.

Si no te alcanza ese motivo, tengo otro dos:
1- El caldo casero que prepares será mucho mas rico.
2- El caldo casero que prepares será mucho mas sano.
Si realmente queres que tu comida se diferencie, no podes usar el mismo caldito deshidratado que usa todo el mundo, y que probablemente tenga los mismos estandares de calidad en la selección de su materia prima que los que tiene la preparación de una hamburguesa congelada.

​Imagino que ya estas sacando la olla para empezar.

El fin de semana hice caldo de pollo. Es una receta que lleva mucho tiempo, pero que no requiere mucha atención, así que es ideal para hacer un día que estes en tu casa medio al pedo.

Lo primero que vas a hacer es ir a ver a tu carnicero amigo (si no tenes uno, es hora de que lo busques) y decirle que te guarde huesos. Con algunas carcazas de pollo esta bien.
También vas a necesitar cebolla, apio, zanahoria y un puerro. Un poco de harina y extracto triple de tomate. Unos granos de pimienta y un par de hojas de laurel. Y aceite de oliva, siempre.
Prende el horno y llevalo a 180 grados.
Después de haber lavado con agua fria los huesos, los vas a secar y untarlos con extracto triple de tomate. Acomodalos en una asadera y espolvoreales un poco de harina por encima. Al horno.
Mientras tanto, corta en trozos grandes el apio, la cebolla, el puerro y la zanahoria. El volumen de las verduras tiene que ser mas o menos un tercio del de los huesos. Usa la misma cantidad de apio que de zanahoria, y el doble de cebolla.
Agrega todo a la asadera y de vez en cuando revolvé un poco. La idea es que todo se dore y caramelice, pero que nada se queme. Si se quema algo, el caldo va a quedar amargo. Cuando ya tenga un color tentador, echalo todo en la olla y llena con agua fria. A tope. Agregale la pimienta y el laurel. Listo.

Te podes ver el señor de los anillos completa. Toda la saga. El caldo puede llevar entre 8 y 10 horas, y todo lo que habrá que hacer es ocuparse de que no hierva y cada tanto darte una vuelta por la cocina para sacar la espuma que empezará a aparecer en la superficie.
Mas o menos para cuando el tiempo de los elfos en la tierra media haya terminado, tu caldo estará listo.
Podes congelarlo en cubitos para usarlo mas adelante. Te recomiendo que hagas mucho caldo, porque no vas a querer volver a hacer en mucho tiempo.

Si, también podes ver el diario de Bridget Jones, pero si Daniel Cleaver y Mark Darcy te importan mas que Bilbo y Sam, mereces morir con caldo de cianuro.

11 pensamientos en “El asesino del caldito

  1. Mmmmm…. veo dificil conseguir el tiempo necesario. El sábado pasado casi hacemos el pollo del otro dia, pero al final surgio cena en lo de unos amigos… asi que se pospuso, pero ya tenemos todos los ingredientes, en cualquier momento @acanatu me da una sorpresa y lo prepara.

  2. Dos cuestiones:

    Uno. ¿Qué hay acerca del olor? Diez horas de olla en un ambiente chico seguro se hace sentir.

    Dos. Perdón por la comparación, pero me hizo acordar a las brujas que siempre están revolviendo una olla eternamente…

    Adelante #proyectobourdain. Saludos!

    • 1. ¿Qué es un hogar sin olor a comida? De cualquier forma, si bien se siente, no es tan grave.
      2. No hace falta casi acercarse a la olla! Una vez entre peli y peli es suficiente para levantar la espuma y que siga cocinándose.
      Abrazo!

  3. mmm, no se… salir del caldito para entrar en el extracto triple de tomates y sus estandares de calidad… yo que puedo decirme cocinero uso casi esos mismos ingredientes, incluidas las peliculas, la lectura o mismo la ausencia absoluta (si señores, me voy de mi casa mientras la gran olla avanza lenta) pero sin el paso precio por el horno. Mas simple, y seguramente no tan sabroso… Del tomate envasado huyo hace bastante tiempo. Lindo articulo: ¿y al terrorsita de los calditos lo condenaron? Saludos!!!

    • Hola Brewer, gracias por comentar!
      Lo de dejar la olla sola en casa me da un poco de miedo… pero lo pense varias veces.
      Respecto del tomate envasado, puedo dar fe de los estándares de calidad de una empresa (no voy a hacer publicidad aqui), y en algún otro post prometo explicar como hacer para elegir entre un tomate envasado “fresco”, y uno que pasó por congelador. La diferencia de sabor es abismal.
      Ah, al terrorista lo condenaron y a raiz de ese incidente se empezo a dar mucho mas bola al food terrorism.

  4. Pingback: Sopa de cebolla | TONGA

  5. Pingback: Una patada en el hígado | TONGA

  6. El caldo resultante de un buen puchero le pasa el trapo a los cubitos. Digo, no es necesario andar haciendo el caldo, sino aprovechándolo de otras comidas.

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