Chutney de membrillos

Hace unos días preparé este chutney de membrillos. Estaba esperando para probarlo antes de postear la receta, y anoche lo probé y estoy muy contento con el resultado.

Ingredientes:
1 kilo de membrillos
400 gramos de azucar mascabo
100 gramos de azucar
10 cucharadas de balsámico
4 dientes de ajo
6 clavos de olor
20 granos de pimienta negra
10 granos de cayena
1 vara de canela
1 cucharadita de ralladura de jengibre
Ralladura de cascara de 1 limón

-Cortar los membrillos y cocerlos en agua (para ablandar un poco y no tener tanta cocción despues). Me llevó 30 minutos aprox desde que el agua rompió hervor hasta tener una consistencia adecuada. Mas o menos como la consistencia de una pera. Reservar.
– Preparar un caramelo rubio con el azucar blanca y cuando este listo desglasar con el balsamico para obtener un gastrique.
– Sobre esta preparación integrar los membrillos junto con 50 ml de su líquido de cocción, y el resto de los ingredientes. Llevar a fuego medio hasta reducir (un poco menos de lo que reducis cualquier chutney, por el alto contenido de pectina del membrillo):
– A mi me gusta con tropezones, pero si te gusta un chutney mas bien liso, podes procesarlo.
– Enfrascar y gozar.

Budín de pan

En la escuela de cocina me tocó en suerte un maestro pastelero que estaba obsesionado con las mediciones. Si una receta llevaba 4 gramos de sal, ponerle “una pizca” era inadmisible. Había que pesar cuatro gramos de sal. No cinco. No tres. Cuatro-gramos-de-sal.
Ahí, en la clase final de pastelería superior, creo que fue la última vez que cociné algo dulce. Ese docente me taladró el cerebro hasta convencerme de que la pastelería era una ciencia. Y yo le creí. Y como no quería ser científico, no volví a cocinar nada dulce por muchos años.
Me convencieron de lo contrario un montón de pan que tenía en una bolsa hacia varios días, unos duraznos a punto de pudrirse, y un programa de Nigel Slater en la BBC, ese viejito maricotas que hace magia en la cocina de su casa, en algún lugar de las afueras de Londres.
Asi fue que volví a cocinar dulce, y en un mismo día hice el “compost crumble” de Nigel, y un budín de pan sin receta. Porque la venganza es un plato que se come frío.
Budín de pan
  • Pan, el que tengas, mas o menos el tamaño de lo que te entre en 3 manos. Podes usar tus manos tres veces, para no tener que pedirle una mano a nadie. Sacale la corteza y guarda la miga.
  • Azúcar, como dos cucharadas soperas por cada puñado de pan, y 4 cucharadas mas para el caramelo
  • Huevos, 3
  • Leche, 1 vaso (1 vaso, cualquiera, que se yo)
  • vainilla, ralladura de cascara de limón, canela.
Entibia la leche, mezclala con el pan desmenuzado, batí los huevos junto con el azúcar y agregalo a la mezcla. Cuando sea algo homogéneo, ponele un poco de vainilla, la ralladura de limón y la canela. Lo que te parezca. Va estar bien.
budinPone a calentar 4 cucharas soperas de azúcar en una ollita, sin nada mas. Si tenes paciencia, en un rato tenes caramelo. Usalo para “encaramelar” una budinera, y agregale la mezcla del pan, leche y demás. Cocina por 50 minutos a horno moderado en baño maría. Listo. Budín de pan.

Pollito facil

Esto es genial. Si pones a calentar caldo de pollo (o verdura, o lo que quieras), y cuando llega al punto de hervor lo apagas, le agregas una pechuga de pollo, tapas la olla y lo dejas 25 minutos, tenes una pechuga super jugosa lista para comer. En media hora.

Si queres ponerle mas onda y cremosidad, reemplaza la mitad del caldo por 250 cc de leche de coco. En los 25 minutos te podes mirar un capitulo de The big Bang Theory, o podes preparar una ensalada de tomate y rúcula.

De nada.

Los créditos de la receta son para Leticia Massula